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Las ventajas de correr descalzo

 

 

 

 

 

Durante miles de años el hombre ha caminado descalzo. Nuestros pies poseen la anatomía específica para ello ya que nuestro cuerpo se ha ido adaptando a esta circunstancia durante el paso de los años.

Se trata de volver a lo primitivo, a lo básico, a los tiempos de nuestros antepasados donde nadie llevaba calzado. Correr descalzo, fomenta la forma natural de mover nuestro cuerpo, y con ello conseguimos reducir los riesgos de lesiones en un ejercicio que es considerado como de alto impacto.

Correr sin zapatillas está cada vez más de moda y te da una libertad tal, que cada vez son más los corredores que dejan las zapatillas en la casa y se suman a la moda de los corredores minimalistas.

 

Según numerosos estudios, son muchas las ventajas de correr descalzo, ya que cuando las personas corren descalzas lo que hacen es que tienden a evitar que el talón sea el primer apoyo del pie.

Lo que ocurre, al apoyar primero el talón es que mandamos una gran tensión tanto a la rodilla como a la cadera, cosa que termina afectando a la zona lumbar de la espalda.

 

Por el contrario, si corremos descalzos, la pisada es totalmente diferente, y el primer apoyo que realizamos es con la parte media o frontal del pie, de manera que los corredores que suelen correr descalzos apenas tienen impacto en el suelo.

Según importantes estudios científicos, correr con el apoyo frontal en vez de apoyando el talón en primera instancia, reduce el porcentaje de masa corporal que choca de manera importante con el punto de impacto del pie y convierte parte de la energía traslacional en energía rotacional.

Pero, ¿qué significa esto? Pues muy sencillo, aquellos corredores que usan este tipo de apoyo (suele darse en los velocistas que corren descalzos o bien en aquellos corredores que usan zapatillas de suela muy fina), necesitan una musculatura más fuerte en el pie y en la pantorrilla. De este modo, evitan ese impacto tan dañino para nuestro cuerpo en cada pisada, evitando lesiones, fortaleciendo los ligamentos y mejorando la biomecánica del pie.

Podemos terminar diciendo que el hecho de correr descalzo, hace que nuestro cuerpo aprenda a amortiguarse por sí solo, cosa que no ocurre con el uso de zapatillas por muy amortiguadas que las llevemos.  Las zapatillas hacen como de barrera e impiden a nuestro cuerpo absorber el impacto con el suelo.

Eso sí, si eres corredor habitual de zapatillas y quieres pasarte a esta moda, debes tener paciencia y dedicar un tiempo para ir aprendiendo a correr de este modo tan minimalista. En resumen, no se puede decir de hoy para mañana te quitarás las zapatillas. Como en cualquier nuevo deporte, todo es cuestión de práctica.

Como consejo, si vas a pasarte a esta nueva forma de correr, nunca te olvides de hacer uso de un buen reloj pulsómetro que te indicará de manera fácil los avances que vayas realizando.